El tercer pilar de las relaciones familiares sanas: "El Equilibrio"
Descubre la importancia de equilibrar el dar y el recibir en tus relaciones familiares y de pareja para sanar tus vínculos desde el orden sistémico y el amor propio.
CONSTELACIONES FAMILIARESCOACHING SISTÉMICO
Cecilia González
7/16/20262 min read


¡Hola! Qué alegría tenerte de nuevo por aquí. Hoy quiero que nos tomemos un momento para hablar de algo que seguro has sentido en más de una ocasión, pero que tal vez no habías logrado identificar del todo.
¿Alguna vez has sentido que lo das todo por alguien y te quedas con el corazón vacío? ¿O que, por el contrario, te cuesta mucho dejarte consentir y recibir de los demás? Hoy vamos a hablar del equilibrio entre el dar y el tomar, el tercer pilar fundamental para construir relaciones sanas. Esta es una de esas leyes invisibles de la vida que, cuando se desajustan, comienzan a dañarlo todo a su paso.
El orden entre padres e hijos: Los grandes y los pequeños
Hablemos primero de la relación que marca el inicio de nuestra historia: la que tenemos con nuestros papás. En el enfoque sistémico hay una verdad muy bonita: los padres siempre dan de manera inagotable y los hijos somos quienes recibimos.
A veces, por circunstancias de la vida, carencias o enfermedades, estos roles se invierten. Tal vez te ha tocado actuar como el protector, el consejero o el sostén económico de tus propios padres. Cuando esto pasa, el flujo del amor se rompe. Como hijos nos cargamos de frustración y culpa, y al final nos quedamos enojados porque no logramos construir nuestro propio proyecto de vida.
Los papás son los grandes; tú eres el pequeño: No les quites su fuerza tratándolos como si fueran tus bebés. Déjalos ser los adultos y recíbeles con amor lo que tengan para darte.
Permítete dejar el nido: Es sano y natural que los hijos vuelen para crear sus propias ramas en el árbol familiar. Los padres deben ver esto con buenos ojos y dejar ir.
En la pareja y los amigos: La balanza del 50/50
A diferencia de los padres, en tus otras relaciones la balanza debe estar equilibrada.
Dar en exceso daña: A veces damos de más para intentar llenar un vacío interno. Sin embargo, si das más de lo que el otro puede recibir, terminas asfixiando y desequilibrando el vínculo.
Solo recibir nos debilita: Ponernos en una posición cómoda donde solo esperamos recibir y no aportamos nada, también marchita el amor.
Saber alejarse con amor: Si tienes un amigo o pareja que constantemente te drena la energía, no quiere recibir ayuda y solo busca recibir sin aportar, es sano tomar distancia. Cuidar tus límites también es una forma de amarte.
Sanar desde la raíz
A veces pensamos que con un par de consejos mágicos todo se soluciona, pero para cambiar de verdad hay que ir al origen. Si notas que tus relaciones se sienten como una carga constante o si tienes síntomas emocionales repetitivos, no dudes en buscar apoyo profesional. No somos superhéroes; pedir ayuda es el acto de amor propio más grande que existe.
Te invito a que esta semana revises tus vínculos. ¿Estás en el lugar que te corresponde? ¿Estás dando y recibiendo en equilibrio? ¡Búscame que puedo ayudarte!
¡Te lo comparto en video!

¿Quieres profundizar en este tema?
Te invito a ver el video que he preparado para ti en YouTube, donde lo compartimos con más calma y desde una mirada cercana.
Sigamos aprendiendo y caminando juntos.
Cecilia González
Un espacio para mirar tu historia con amor, comprender lo que hoy necesitas transformar y abrirte a nuevas posibilidades.
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