De mi dolor a mi propósito: Mi encuentro con la tanatología

Un viaje conmovedor hacia el descubrimiento de la tanatología como herramienta de sanación emocional. Descubre cómo transformar las pérdidas y duelos en crecimiento personal, liberando las emociones guardadas para cuidar tu salud y florecer con amor y resiliencia.

COACHING SISTÉMICOTANATOLOGÍA

Cecilia González

7/26/20262 min read

tanatología
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¡Hola, corazón! Qué alegría tan grande tenerte aquí y poder compartir contigo este espacio tan especial. Si alguna vez has sentido que ciertas historias o patrones se repiten en tu vida, que te cuesta manejar lo que sientes o que te guardas tanto el dolor que el cuerpo empieza a pesarte, quiero decirte algo con mucho amor: estás en el lugar correcto.

Hoy quiero abrirte mi corazón y contarte por qué me dedico a esto. Hace más de 30 años atrás, mi vida cambió para siempre. A mi papá le dieron un diagnóstico de enfermedad terminal y vivimos una travesía desgarradora de solo 42 días. En medio de mi shock y desesperación, busqué ayuda por todos lados, pero no la encontré. Nadie me enseñó cómo acompañar a mi padre en su "buen morir" ni cómo procesar ese impacto. En ese trayecto tan duro, me hice una promesa: convertirme en la terapeuta que mi padre y yo necesitamos en ese momento.

Allí nació la tanatóloga que llevo dentro. Y aprendí algo maravilloso que hoy quiero enseñarte: la tanatología no es solo para cuando alguien fallece. La tanatología es una ciencia que nos acompaña a transitar todos los duelos de la vida con otra mirada. Cuando se termina una relación de pareja, cuando pierdes un trabajo, cuando te distancias de un amigo o cuando pierdes tu salud, estás viviendo una pérdida. Todos esos momentos requieren un soporte emocional para activar tu poder interior y la resiliencia.

¿Te ha pasado alguna vez que intentas "ser fuerte" por los demás y te tragas tus lágrimas? Mi papá era un hombre profundamente espiritual y amoroso, pero se guardaba todos sus dolores en silencio para sostener a los demás. Yo aprendí a hacer lo mismo por lealtad, hasta que con el tiempo mi propio cuerpo me cobró la cuenta manifestándose en problemas de tiroides. Por eso hoy te recuerdo esto que es tan real: lo que la boca calla, el cuerpo lo habla y muchas veces lo grita. Tragarse las emociones no es fortaleza; las emociones no gestionadas nos enferman y nos apagan.

Quiero regalarte hoy un pequeño kit para empezar a sanar:

  1. Date el permiso de llorar: El llanto es la vía natural en la que el dolor busca salir de tu cuerpo. Permítetelo sin juzgarte.

  2. Acepta lo que sientes: Si sientes tristeza o incluso enojo por la partida o la pérdida, reconócelo. Aceptar no es rendirse, es el primer paso para buscar ayuda con humildad cuando solos no podemos.

  3. Aprende el orden del amor: El orden perfecto es Dios, tú y tu prójimo. No puedes dar lo que no tienes; debes llenarte de amor y abundancia primero para poder sostener a los que amas sin desgastarte.

Está bien no estar bien todo el tiempo. El dolor en la vida es inevitable, pero sufrir en silencio por no procesar las emociones sí es una opción que podemos cambiar. Recuerda que tienes dentro de ti una mochila llena de herramientas para volver a florecer.

Aquí estoy para tomarte de la mano, brindarte las herramientas necesarias y acompañarte a que pases de ser víctima a convertirte en el verdadero protagonista de tu propia historia. ¡Gracias por estar aquí!

¡Te lo cuento en video!

¿Quieres profundizar en esto? He preparado un video en YouTube donde platicamos de este tema a detalle y con mucho cariño. ¡Sigamos aprendiendo juntos!